En la última sesión de la Asamblea, Chandiramani salió al paso de las críticas de Ceuta Ya! sobre las bonificaciones al helicóptero, defendiendo con firmeza su mantenimiento. Y no le falta razón: son muchas las personas que dependen de este medio de transporte para desplazarse entre Ceuta y la península, y eliminar estas ayudas supondría un golpe directo a quienes realmente las necesitan.
En la última sesión de la Asamblea, Chandiramani salió al paso de las críticas de Ceuta Ya! sobre las bonificaciones al helicóptero, defendiendo con firmeza su mantenimiento. Y no le falta razón: son muchas las personas que dependen de este medio de transporte para desplazarse entre Ceuta y la península, y eliminar estas ayudas supondría un golpe directo a quienes realmente las necesitan.
Lo que sí queda claro es que Ceuta Ya!, con su líder Mohamed Mustafa al frente, ha perdido completamente el norte. Mustafa da a entender que estas bonificaciones deberían desaparecer, entre otras cosas, porque sus votantes no se benefician de ellas ya que no suelen coger este medio de transporte, son más de ir en coche y por la frontera. Una visión sesgada y absolutamente irresponsable: la medida no está pensada para contentar a un grupo concreto, sino para facilitar la movilidad de los ceutíes que usan el helicóptero. Criticarla por intereses electorales, de la misma forma que se queja y protesta por las colas que se organizan en la frontera para ir y volver de Marruecos, demuestra un desprecio por la utilidad real de la política.
Otra cuestión que ha generado críticas es la subvención que se le concede “por poner Ceuta en la barriga” del helicóptero, un gesto publicitario que, según algunos, no tiene efecto real y solo sirve para beneficiar a allegados del presidente Vivas como es el responsable de la compañía Helity en Ceuta. Es un ejemplo de cómo algunas ayudas pueden parecer simbólicas más que útiles, y conviene ser críticos con este tipo de gestos que no aportan valor tangible a la ciudad.
No se trata de hacer favores políticos ni de promocionar gestos sin efecto; se trata de mantener un servicio que, día a día, hace la vida más fácil a muchos ceutíes. Mientras Ceuta Ya! se pierde en debates irrelevantes y cálculos electorales, los ceutíes siguen necesitando soluciones reales y efectivas.
