Este sábado, el presidente de Ceuta, Juan Vivas, estará en Madrid para participar en los actos oficiales de la Fiesta Nacional, un evento donde nuestra ciudad debe estar presente siempre. No solo porque Ceuta es una parte indivisible de España, sino también para recordar a todos que nuestra españolidad es inquebrantable. Estos actos son una plataforma para visibilizar lo que significa ser una ciudad fronteriza y, más importante aún, para reafirmar nuestra identidad como españoles.
Este sábado, el presidente de Ceuta, Juan Vivas, estará en Madrid para participar en los actos oficiales de la Fiesta Nacional, un evento donde nuestra ciudad debe estar presente siempre. No solo porque Ceuta es una parte indivisible de España, sino también para recordar a todos que nuestra españolidad es inquebrantable. Estos actos son una plataforma para visibilizar lo que significa ser una ciudad fronteriza y, más importante aún, para reafirmar nuestra identidad como españoles.
Sin embargo, señor Vivas, su presencia en estos eventos debería ir acompañada de algo más que gestos institucionales y sonrisas formales. La realidad es que Ceuta necesita una representación firme y sin complejos, una voz que, más allá de aplaudir de forma protocolaria, también denuncie las carencias y los problemas que enfrentamos. Sabemos que usted prefiere mantenerse en su papel institucional y alejado de cualquier controversia, pero muchos ceutíes esperamos algo más.
Por eso, señor Vivas, no estaría mal que, si tiene ocasión, se una al descontento de tantos españoles que han dejado claro su desacuerdo con la gestión de Pedro Sánchez. Quizás silbarle al presidente en un momento tan simbólico como este sería un gesto un poco desproporcionado, aunque el señor Sánchez se lo merezca, pero seguro que algunos lo interpretarían como un acto de valentía. Pero claro, sabemos que usted no es precisamente de los que se enfrentan, y más bien prefiere una relación cordial con quienes están en el poder.
Al final todo se reduce a una cuestión de prioridades. Mientras Ceuta sigue afrontando problemas como la presión migratoria y la falta de recursos, es triste ver cómo la política local muchas veces se subordina a los intereses del Gobierno en Madrid. En ese sentido, es evidente que su lealtad está más con Sánchez que con los ceutíes.
Así que, este sábado en Madrid, haga lo que mejor le parezca, señor Vivas. Aplauda si lo considera, o si no, simplemente pase desapercibido, que para muchos ceutíes no será una sorpresa. Pero recuerde, su deber no es quedar bien con los de arriba, sino con quienes lo eligieron.
