Ya lo advertíamos el otro día: todo lo que rodea al evento Ceuta Influye está teñido de un halo de oscuridad que no deja de levantar sospechas. Un acontecimiento que, supuestamente, traería a decenas de influencers a Ceuta para promocionar la ciudad y su atractivo Régimen Económico y Fiscal, pero que ha resultado ser más bien una excusa para comer, beber y divertirse. Y como colofón, una fiesta final… en Marbella. Sí, en un exclusivo club marbellí, donde, a todas luces, poco beneficio obtiene nuestra ciudad.
El grupo municipal MDyC no ha tardado en pedir explicaciones. Quieren saber cuánto dinero público se ha destinado a este evento y, más importante aún, cuáles fueron los criterios para elegir a estos creadores de contenido. Porque, siendo sinceros, ¿de verdad hemos elegido a quienes mejor pueden representar a Ceuta? Entre los invitados, se encontraba una figura polémica, más famosa por sus problemas legales que por sus cualidades como influencer. Un detalle que, sin duda, deja en entredicho la seriedad de la organización.
Lo más preocupante de todo es la falta de transparencia. El evento apenas se publicitó con antelación, y los ceutíes se enteraron de su existencia prácticamente cuando ya estaba en marcha. Este tipo de acciones, hechas de forma apresurada y sin un debate abierto, solo alimentan las dudas sobre si el objetivo real era promocionar Ceuta o, simplemente, ofrecer unas vacaciones pagadas a los influencers.
¿Qué beneficios ha obtenido la ciudad de este evento? ¿Cuántos de estos creadores de contenido han destacado el Régimen Económico y Fiscal de Ceuta? Y, más importante, ¿qué mensaje estamos enviando cuando la gran despedida tiene lugar fuera de nuestras fronteras? Marbella no necesita más promoción, pero Ceuta sí, y lo que más nos duele es que este tipo de gestiones parecen ignorarlo.
En resumen, Ceuta Influye no parece haber influido en nada positivo para la ciudad. Y mientras no se den explicaciones claras, la sombra de la duda seguirá planeando sobre este evento, que ha dejado más preguntas que respuestas.
Ya lo advertíamos el otro día: todo lo que rodea al evento Ceuta Influye está teñido de un halo de oscuridad que no deja de levantar sospechas. Un acontecimiento que, supuestamente, traería a decenas de influencers a Ceuta para promocionar la ciudad y su atractivo Régimen Económico y Fiscal, pero que ha resultado ser más bien una excusa para comer, beber y divertirse. Y como colofón, una fiesta final… en Marbella. Sí, en un exclusivo club marbellí, donde, a todas luces, poco beneficio obtiene nuestra ciudad.
El grupo municipal MDyC no ha tardado en pedir explicaciones. Quieren saber cuánto dinero público se ha destinado a este evento y, más importante aún, cuáles fueron los criterios para elegir a estos creadores de contenido. Porque, siendo sinceros, ¿de verdad hemos elegido a quienes mejor pueden representar a Ceuta? Entre los invitados, se encontraba una figura polémica, más famosa por sus problemas legales que por sus cualidades como influencer. Un detalle que, sin duda, deja en entredicho la seriedad de la organización.
Lo más preocupante de todo es la falta de transparencia. El evento apenas se publicitó con antelación, y los ceutíes se enteraron de su existencia prácticamente cuando ya estaba en marcha. Este tipo de acciones, hechas de forma apresurada y sin un debate abierto, solo alimentan las dudas sobre si el objetivo real era promocionar Ceuta o, simplemente, ofrecer unas vacaciones pagadas a los influencers.
¿Qué beneficios ha obtenido la ciudad de este evento? ¿Cuántos de estos creadores de contenido han destacado el Régimen Económico y Fiscal de Ceuta? Y, más importante, ¿qué mensaje estamos enviando cuando la gran despedida tiene lugar fuera de nuestras fronteras? Marbella no necesita más promoción, pero Ceuta sí, y lo que más nos duele es que este tipo de gestiones parecen ignorarlo.
En resumen, Ceuta Influye no parece haber influido en nada positivo para la ciudad. Y mientras no se den explicaciones claras, la sombra de la duda seguirá planeando sobre este evento, que ha dejado más preguntas que respuestas.
