Las fiestas patronales son sinónimo de convivencia, alegría y reencuentros. Precisamente por ello, cualquier medida encaminada a garantizar que todos puedan disfrutarlas con seguridad merece ser reconocida. La entrega del Protocolo de Actuación ante la Violencia Sexual en Zonas de Ocio al personal responsable de las casetas supone un paso importante para reforzar la prevención y la respuesta ante cualquier situación de riesgo.
Las fiestas patronales son sinónimo de convivencia, alegría y reencuentros. Precisamente por ello, cualquier medida encaminada a garantizar que todos puedan disfrutarlas con seguridad merece ser reconocida. La entrega del Protocolo de Actuación ante la Violencia Sexual en Zonas de Ocio al personal responsable de las casetas supone un paso importante para reforzar la prevención y la respuesta ante cualquier situación de riesgo.
La seguridad no depende únicamente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o de las administraciones. También es una responsabilidad compartida por quienes organizan las casetas, por quienes trabajan en ellas y por cada persona que acude a disfrutar de la Feria.
La inmensa mayoría de los ceutíes sabe convivir y celebrar con respeto. Ese debe seguir siendo el verdadero espíritu de nuestras fiestas: diversión, libertad y tranquilidad para todos.
Ojalá este protocolo no tenga que aplicarse nunca. Ese será el mejor indicador de que Ceuta ha sabido disfrutar de su Feria con civismo, responsabilidad y respeto. Porque la mejor celebración es aquella en la que nadie tiene que lamentar un solo incidente y todos regresan a casa con el mejor recuerdo posible.
