Es inaceptable que, pese a las crecientes quejas de los vecinos, la Consejería de Gobernación, dirigida por el señor Gaitán,
Es inaceptable que, pese a las crecientes quejas de los vecinos, la Consejería de Gobernación, dirigida por el señor Gaitán,
siga haciendo oídos sordos ante el descontrol en la gestión de residuos en nuestra ciudad. Ver escombros, basura y enseres desperdigados por las calles es un paisaje cada vez más frecuente en Ceuta, y lo que es peor, parece que se ha normalizado gracias a la permisividad de la Policía Local, quien debería estar en primera línea para evitarlo.
El problema no es solo de los ciudadanos que, irresponsablemente, deciden deshacerse de sus trastos en cualquier rincón, sino de la inacción de una Consejería que debería velar por la limpieza y el orden. El señor Gaitán ha demostrado una alarmante falta de liderazgo, y no podemos pasar por alto que es él quien está al mando de este despropósito. No se trata de un incidente puntual, sino de una tendencia que viene arrastrándose y para la cual no hay una solución visible ni mucho menos un plan de acción.
Ceuta necesita una autoridad comprometida, y la gestión de Gaitán deja mucho que desear. La ciudad no solo enfrenta un problema estético con montones de basura por doquier, sino un problema de salud pública y de imagen. La falta de sanciones claras y de una vigilancia efectiva por parte de la Policía Local, dirigida desde su Consejería, solo puede ser señal de una profunda negligencia y de una incapacidad política preocupante.
En política, los errores pueden ser inevitables, pero la indiferencia y la falta de voluntad para corregirlos es imperdonable. No se puede seguir mirando hacia otro lado mientras la ciudad se hunde entre escombros. La responsabilidad del señor Gaitán va más allá de ocupar un despacho: se trata de cumplir con el deber de garantizar una ciudad limpia y ordenada.
Si el consejero de Gobernación no es capaz de llevar las riendas de la situación, tal vez debería reconsiderar su puesto. Ceuta merece mucho más que esta desgana y falta de compromiso; merece un cambio urgente y un liderazgo que realmente se tome en serio los problemas de la ciudad.
