El anuncio del INGESA de convocar 316 plazas fijas dentro de la Oferta de Empleo Público de los años 2022, 2023 y 2024 parece, a simple vista, una gran noticia. Sin embargo, una cosa es ofrecer plazas y otra muy distinta es atraer a los médicos especialistas que realmente se necesitan para subsanar las enormes listas de espera que existen en Ceuta. Lo que esta ciudad reclama no es un mero aumento en los números de profesionales contratados, sino la llegada de médicos cualificados que puedan cubrir las especialidades más demandadas.
El anuncio del INGESA de convocar 316 plazas fijas dentro de la Oferta de Empleo Público de los años 2022, 2023 y 2024 parece, a simple vista, una gran noticia. Sin embargo, una cosa es ofrecer plazas y otra muy distinta es atraer a los médicos especialistas que realmente se necesitan para subsanar las enormes listas de espera que existen en Ceuta. Lo que esta ciudad reclama no es un mero aumento en los números de profesionales contratados, sino la llegada de médicos cualificados que puedan cubrir las especialidades más demandadas.
Es hora de que dejemos de marear la perdiz con cifras y estadísticas y nos enfoquemos en lo que verdaderamente importa: reducir los tiempos de espera para una consulta o intervención médica. Las urgencias colapsadas y las especialidades sin suficientes profesionales son problemas que afectan directamente a la salud de los ceutíes. No basta con llenar vacantes, hay que atraer talento, a médicos bien formados y dispuestos a quedarse en la ciudad, ofreciendo las condiciones laborales necesarias para que el sistema sanitario de Ceuta sea verdaderamente funcional.
El problema no se soluciona solo con nuevas convocatorias de empleo público. Es vital que el INGESA y las autoridades locales den un paso más allá y mejoren la infraestructura sanitaria y las condiciones laborales de los especialistas. Solo así se podrá ofrecer una atención de calidad y acortar esas listas de espera que desesperan a la población. Atraer a los médicos que realmente necesitamos requiere incentivos claros, desde mejores sueldos hasta ayudas para el alojamiento, y no solo para cubrir plazas de forma temporal.
Ceuta no necesita más números fríos o promesas vagas. Lo que se necesita es una estrategia concreta que permita resolver las carencias reales de nuestro sistema sanitario. Sin especialistas comprometidos y recursos suficientes, de nada sirve anunciar plazas que, en muchos casos, podrían quedar vacías o ser ocupadas por un tiempo corto. Dejémonos de tonterías y pongamos en marcha soluciones reales y duraderas.
El tiempo de las promesas vacías ya ha pasado. Ahora, lo que los ceutíes esperan es que esas plazas fijas no se queden en palabras, sino que traigan consigo a los médicos que de verdad subsanen las deficiencias que llevamos años soportando.
