No todos los días podemos presumir de que profesionales sanitarios de nuestra ciudad estén entre los seis acreditados en toda España para manejar el robot quirúrgico Da Vinci. Pues eso es exactamente lo que han logrado dos enfermeros del INGESA, situando a Ceuta en el mapa nacional de la cirugía robótica. En un contexto en el que la sanidad pública local acumula quejas y carencias, esta noticia es una bocanada de aire fresco que demuestra que también aquí hay talento, compromiso y capacidad de estar a la vanguardia.
No todos los días podemos presumir de que profesionales sanitarios de nuestra ciudad estén entre los seis acreditados en toda España para manejar el robot quirúrgico Da Vinci. Pues eso es exactamente lo que han logrado dos enfermeros del INGESA, situando a Ceuta en el mapa nacional de la cirugía robótica. En un contexto en el que la sanidad pública local acumula quejas y carencias, esta noticia es una bocanada de aire fresco que demuestra que también aquí hay talento, compromiso y capacidad de estar a la vanguardia.
Este tipo de acreditación no se obtiene de la noche a la mañana. Supone años de experiencia, formación continua y, sobre todo, una gran vocación de servicio. Que dos profesionales de Ceuta estén a ese nivel habla muy bien de ellos, pero también pone sobre la mesa una cuestión clave: ¿sabrá la administración aprovechar este potencial? Porque contar con personal preparado es solo el primer paso; ahora toca invertir en medios y tecnología para que puedan aplicar sus conocimientos en casa y no se vean obligados a emigrar.
Este tipo de logros debe servir para romper el discurso derrotista que a veces se instala en la ciudad. No todo son listas de espera ni déficits estructurales. Hay luz entre las sombras, y esta noticia es una prueba. Aplaudir a nuestros sanitarios cuando se lo ganan no solo es justo, también es necesario para generar referentes y orgullo colectivo.
Enhorabuena a estos dos enfermeros. Ojalá su ejemplo no sea una excepción, sino el inicio de una nueva etapa en la sanidad ceutí. Porque cuando se apuesta por la formación, la tecnología y el talento local, todos ganamos.
