La situación de la Residencia Gerón es una de esas historias que llevan demasiado tiempo en la lista de temas pendientes de solucionar en Ceuta. No es la primera vez que surgen críticas, pero la reciente queja de Ceuta Ya! deja claro que el problema sigue latente. La formación ha puesto el dedo en la llaga señalando lo que todos en la ciudad ya sabíamos: la gestión de este centro es, en palabras de Ceuta Ya!, "deplorable". Y es que las quejas no solo apuntan a un servicio deficiente, sino a una larga serie de irregularidades que abarcan desde lo jurídico hasta lo económico.
La situación de la Residencia Gerón es una de esas historias que llevan demasiado tiempo en la lista de temas pendientes de solucionar en Ceuta. No es la primera vez que surgen críticas, pero la reciente queja de Ceuta Ya! deja claro que el problema sigue latente. La formación ha puesto el dedo en la llaga señalando lo que todos en la ciudad ya sabíamos: la gestión de este centro es, en palabras de Ceuta Ya!, "deplorable". Y es que las quejas no solo apuntan a un servicio deficiente, sino a una larga serie de irregularidades que abarcan desde lo jurídico hasta lo económico.
Los residentes, las personas más vulnerables y que más atención deberían recibir, parecen ser los que más sufren las consecuencias de esta gestión. Los informes hablan de un servicio insuficiente, con un personal que trabaja horas interminables y que, para colmo, está mal pagado. Cuando las personas que cuidan a nuestros mayores no están bien remuneradas ni en las mejores condiciones, ¿cómo podemos esperar un servicio digno para los residentes?
Es cierto que, como bien señala Ceuta Ya!, la gestión de la Residencia Gerón siempre ha sido objeto de controversia. Pero lo que resulta realmente alarmante es que, a pesar del ruido que genera este tema en la opinión pública, parece que no hay voluntad política de atajarlo de una vez por todas. Mientras tanto, los trabajadores siguen echando más horas que un reloj, y los residentes no reciben la atención que merecen.
El Gobierno debe asumir su responsabilidad y actuar antes de que la situación empeore. Las denuncias de Ceuta Ya! no son nuevas, pero cada vez son más urgentes. La falta de personal, las condiciones laborales precarias y la mala gestión económica no son problemas menores; son asuntos que afectan directamente a la calidad de vida de nuestros mayores. Ya es hora de que se escuchen estas quejas y se tomen medidas para mejorar un servicio esencial en la ciudad.
No se trata de culpar solo a la administración actual, sino de asumir que este problema lleva tiempo enquistado. Ceuta Ya! ha hecho bien en levantar la voz, pero ahora es el momento de que el Gobierno deje de hacer oídos sordos y ponga en marcha las soluciones necesarias.
