La verdad, ya está bien de la falta de civismo que estamos viendo en los montes de Ceuta. No hay otra manera de decirlo: ¡están hechos un asco! Da vergüenza y rabia a partes iguales ver cómo algunos de nuestros vecinos no tienen ni un mínimo de respeto por la naturaleza. Es que parece que, para algunos, eso de cuidar el entorno les entra por un oído y les sale por el otro.
La verdad, ya está bien de la falta de civismo que estamos viendo en los montes de Ceuta. No hay otra manera de decirlo: ¡están hechos un asco! Da vergüenza y rabia a partes iguales ver cómo algunos de nuestros vecinos no tienen ni un mínimo de respeto por la naturaleza. Es que parece que, para algunos, eso de cuidar el entorno les entra por un oído y les sale por el otro.
Paseas por cualquier sendero y, en vez de disfrutar de la belleza natural, lo que encuentras son botellas de plástico, latas de refresco, bolsas de patatas fritas, y todo tipo de basura esparcida por ahí. Vamos, que si no sabías dónde está el contenedor de reciclaje más cercano, solo tienes que seguir el rastro de suciedad. Y no solo es un tema estético. Esta basura contamina el suelo, daña la flora y fauna local y, en el peor de los casos, puede provocar incendios que arrasan con todo a su paso.
Lo peor de todo es que este problema no es nuevo. Llevamos años viéndolo, sufriéndolo, y aún así parece que a muchos les da igual. No puede ser que salgamos al monte y lo convirtamos en nuestro vertedero personal. Ceuta tiene unos paisajes impresionantes que deberíamos estar orgullosos de mantener, no avergonzados de mostrar.
Entonces, ¿qué hacemos? Pues es muy sencillo, aunque a algunos parece que les cuesta entenderlo. Si llevas comida, lleva una bolsa para recoger tu basura. Si vas con tu mascota, recoge sus desechos. Si haces ruido, ten en cuenta a los demás. Y sobre todo, respeta el entorno como te gustaría que respetaran tu casa. Porque al final del día, la naturaleza es el hogar de todos.
Ceuta es un lugar precioso, con una naturaleza que debería ser nuestro orgullo. Así que la próxima vez que te vayas de excursión, acuérdate de ser cívico. No cuesta nada y ganamos todos. Con un poco de esfuerzo y responsabilidad, podemos hacer que nuestros montes sean un ejemplo de lo que significa cuidar y respetar nuestro entorno.
¡Vamos a demostrar que somos capaces de más! ¡Ceuta y sus montes se lo merecen!
