El Gobierno ha decidido respaldar, aunque con cierto gesto torcido, la rebaja del IPSI a las telecomunicaciones. Bienvenida sea cualquier medida que alivie el bolsillo de los ciudadanos, especialmente en un contexto donde cada factura cuenta. Pero no nos engañemos: esto sabe más a parche que a solución real. Reducir el coste del teléfono o internet ayuda, sí, pero no ataca el problema que verdaderamente quita el sueño a muchas familias.
El Gobierno ha decidido respaldar, aunque con cierto gesto torcido, la rebaja del IPSI a las telecomunicaciones. Bienvenida sea cualquier medida que alivie el bolsillo de los ciudadanos, especialmente en un contexto donde cada factura cuenta. Pero no nos engañemos: esto sabe más a parche que a solución real. Reducir el coste del teléfono o internet ayuda, sí, pero no ataca el problema que verdaderamente quita el sueño a muchas familias.
Porque mientras se celebra esta rebaja, el acceso a la vivienda sigue siendo un muro cada vez más alto. El alquiler se ha convertido en el principal quebradero de cabeza, especialmente para los jóvenes, pero también para muchas otras personas que ven cómo una gran parte de sus ingresos se esfuma cada mes. Aquí es donde Hacienda debería poner toda la carne en el asador.
No hablamos solo de ayudas puntuales, sino de una estrategia ambiciosa: incentivos fiscales para propietarios que ajusten los precios a niveles razonables, bonificaciones tipo “bono alquiler” similares a los que ya existen en el comercio, o cualquier fórmula que de verdad incentive un mercado más justo. Llámenlo como quieran, pero háganlo efectivo.
El problema no es menor ni admite medias tintas. Si de verdad se quiere aliviar la economía de los ciudadanos, hay que ir a la raíz. La rebaja del IPSI puede ser un gesto positivo, pero el esfuerzo real debe centrarse en lo que más aprieta: tener un techo digno sin que eso suponga renunciar a todo lo demás.
Bien por el paso dado, pero que no sirva de excusa para no abordar lo urgente. Porque si algo está claro es que el mayor problema de los ciudadanos no está en la factura del móvil, sino en la del alquiler.
