Existe una figura que quizás algunos conozcan de oídas, se trata del Defensor del Pueblo, alguien que es designado para que vele por los derechos de la ciudadanía. Inicialmente, parece que puede ser algo positivo, no en vano cada vez que surge cualquier suceso que pueda crear cierta alarma social, el Defensor del Pueblo sale, se manifiesta, pero poco más, ya que jamás se le ha visto ofrecer solución alguna a estas cuestiones.