Estos días se ha venido denunciando el deplorable estado en el que se encuentra el Fortín de la Palmera, un Bien de Interés Cultural de la Ciudad que está totalmente abandonado por el Gobierno local hasta tal punto que desde hace tiempo en su interior vive una familia que además de estar ocupando este fortín, se permite el lujo de ensuciar los alrededores del mismo sin que las autoridades pertinentes tomen cartas en el asunto.
