Muchas veces se hacen pregones para salir del paso o simplemente son tan fríos que no llegan a los presentes. Para que un pregón llegue, te toque la fibra sensible, debe hacerse desde el corazón, desde el sentimiento, y ese es precisamente el pregón que muchos pudimos disfrutar este lunes en el salón de actos del Palacio Autonómico.
