Ceuta se encuentra ya inmersa en plena Navidad, una época en la que los buenos sentimientos resurgen en el corazón de todos los ceutíes que, de por sí, pueden hacer gala de su carácter solidario durante todo el año.
Ceuta se encuentra ya inmersa en plena Navidad, una época en la que los buenos sentimientos resurgen en el corazón de todos los ceutíes que, de por sí, pueden hacer gala de su carácter solidario durante todo el año.
Cuando las cosas se hacen desde el corazón y a cambió de nada, más allá de buscar la sonrisa de los niños o hacer presente y visible situaciones tan bellas como la Navidad, el resultado no puede ser más positivo.
TRAGSA le está metiendo caña a las obras de la Gran Vía en el tiempo de descuento, prácticamente. Después de meses en los que no se atisbaba luz por ninguna parte, de buenas a primeras los trabajos parece que están dando sus últimos coletazos.
El Estado vuelve a negar a los ceutíes su derecho a una sanidad digna. Un Gobierno que no ve más allá de números y cifras, y no de enfermos oncológicos, de personas a las que el cuerpo se les rebela con cada tratamiento de radioterapia que reciben como para encima tener que montarse en un barco con temporales de levante.
Desde que el Gobierno diera carácter de emergencia a las obras del talud de las Murallas Merinidas para adjudicárselas directamente a Dragados, a finales de octubre, Ciudadanos no ha parado de salir a la palestra denunciando las artimañas que inventa el Partido Popular para no licitar por el procedimiento ordinario.