Durante la visita del líder de Vox a nivel nacional, Santiago Abascal, se pudo observar ciertos comportamientos que podrían ser reprobables. Desde el único mamarracho que le gritó ‘aquí no queremos fascistas’, hasta algunos partidos que aprovecharon la presencia de Abascal para llevar hasta la puerta del Hotel Ulises las furgonetas con ‘La internacional’ o ‘Ay, Carmela’ en sus megafonías o esa señora que se ha acercado hasta el líder de Vox para recriminarle su forma de pensar, como si aquí todo el mundo debiéramos pensar igual en este mundo.
