La libertad de expresión es un derecho fundamental en cualquier sociedad democrática. Sin embargo, el ejercicio de este derecho conlleva también responsabilidad, especialmente cuando se trata de figuras públicas y representantes políticos. En este sentido, las declaraciones realizadas por la diputada de MDyC, Fatima Hamed, a través de su cuenta de Twitter, son preocupantes y merecen una crítica contundente.
