El servicio del taxi, un elemento fundamental en la movilidad urbana de cualquier ciudad, se encuentra en una situación crítica. La falta de renovación de la flota, la escasa atención a la limpieza y el mantenimiento y la barrera comunicativa con algunos conductores que difícilmente dominan el castellano son solo algunos de los problemas que afectan a este gremio. En este contexto, se hace urgente la necesidad de reconversión y actualización de las normativas que rigen este servicio esencial.
