El Gobierno debería empezar a estudiar la posibilidad de ir cambiando su composición, o al menos la denominación de algunas áreas ya que la Portavocía del Gobierno debería llamarse la ‘Bocachanclía’ del Gobierno, ya que prácticamente cada vez que el ‘bocachanclas’ del portavoz comparece para dar cuentas del Consejo de Gobierno y se somete a las cuestiones formuladas por los medios de comunicación, poco tarde el Gabinete de Prensa en mandar notas aclaratorias o corrigiendo lo que erróneamente ha manifestado el portavoz.
