Agentes del Cuerpo Nacional de Policía intervinieron este viernes en el desalojo de unos treinta inmigrantes que se habían asentado en barracones de la zona del Sardinero, donde incluso provocaron un incendio, lo que llevó a la inquietud de los vecinos que en numerosas ocasiones han denunciado una situación que de todas, todas es insoportable. Y es que ante situaciones reiteradas como esta no cabe otra que la de actuar con firmeza, pues no puede ser que mientras los vecinos viven con el corazón acelerado porque cada dos por tres los barracones salen ardiendo, los causantes de ellos, se vayan de rositas. Precisamente, esos que los ceutíes alimentan con sus impuestos y que acogen para después tener que soportar su delincuencia y vandalismo.