Pasear por el puerto de Ceuta es cada día más complicado. Y lo es porque los inmigrantes, sobre todo los MENA y los argelinos, han hecho de esta zona de la ciudad su coto particular e incluso les molesta que alguien invada el mismo.
Pasear por el puerto de Ceuta es cada día más complicado. Y lo es porque los inmigrantes, sobre todo los MENA y los argelinos, han hecho de esta zona de la ciudad su coto particular e incluso les molesta que alguien invada el mismo.
Ha vuelto a ocurrir: en el mismo sitio pero a distinta hora. La barriada del Príncipe ha sido objeto de una nueva operación policial, en esta ocasión para detener a un joven que ya había sido arrestado hace dos años por su presunta implicación con el terrorismo yihadista y que ahora había amenazado de muerte a otra persona.
La impuntualidad parece que se ha apoderado en los últimos tiempos de cualquier tipo de acto que se organiza en esta ciudad, sobre todo si el mismo emana del propio Ayuntamiento.
El protagonismo es algo que gusta mucho en esta ciudad. Muchos políticos son más amigos de salir en una fotografía que de hacer algo a escondidas, simplemente por su vocación política. Y ahí es donde se le ve el plumero a más de uno.
En la mañana de ayer el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento emitía un comunicado cuando menos curioso. Y utilizamos este término porque se refería a las acciones que se van a poner en marcha para potenciar y mejorar el trato a los turistas que llegan a nuestra ciudad a bordo de cruceros.