Que en los centros educativos no haya clase hasta este miércoles y que el día 2, día del funcionario, haya coincidido con el día 3 de mayo festivo, ha provocado que sean cientos los ceutíes que el viernes a media mañana comenzaran a abandonar la ciudad para disfrutar de este puente de cuatro días, lo que ha provocado que la ciudad sea una ciudad fantasma, con calles vacías, con poco ambiente.
