Absolutamente ningún sentido tiene que la Delegación del Gobierno quiera ir ahora por su cuenta en lo que se refiere al futuro económico de nuestra ciudad, tras haber convocado lo que han dado en llamar mesa para el diálogo social.
Absolutamente ningún sentido tiene que la Delegación del Gobierno quiera ir ahora por su cuenta en lo que se refiere al futuro económico de nuestra ciudad, tras haber convocado lo que han dado en llamar mesa para el diálogo social.
Está más claro que el agua que Marruecos hace lo que le dá la gana en cuestión de gestión de la frontera con Ceuta.
El Gobierno de la Nación sigue absolutamente callado ante las peticiones económicas que se están realizando desde Ceuta y eso, sin duda alguna, no es nada bueno para los ceutíes.
La empresa de autobuses Hadú-Almadraba se encuentra en una situación límite como consecuencia de la pérdida de ingresos que se ha producido por la crisis sanitaria del coronavirus. Han perdido más de 600.000 euros y han lanzado un SOS.
La frontera del Tarajal, al menos por el momento, únicamente debería ser abierta para dos cuestiones: permitir que los ceutíes que están atrapados en Marruecos puedan regresar a nuestra ciudad y que los marroquíes -adultos y menores- que están en Ceuta se marchen a su país de origen. No cabe otra interpretación.