Hace unos años Ceuta presumía de ser de las ciudades más limpias de todo el territorio nacional, algo que era reconocido con la escoba de oro, pero las últimas sesiones plenarias han sacado a la luz que al parecer esa escoba de oro no era tanto mérito de la limpieza de la ciudad, sino más bien del derroche de un gobierno que para lograr dicha distinción empleaba el dinero público, ya que ha quedado constatado que dicho premio hay que pagarlo para conseguirlo.
