Parece que el cisma generado en torno al Partido Popular tras la guerra abierta entre Ayuso y Casado se ha calmado un poco a raíz de la reunión de los barones del PP, aunque con consecuencias todavía desconocidas ya que este encarnizado enfrentamiento ha podido dañar y mucho los pilares del partido. Afortunadamente, quien ha perdido esta guerra, ha sido el todavía presidente, aunque sin funciones, del PP, Pablo Casado, quien desaparecerá del panorama político en abril, una vez se elija a quien será el nuevo presidente nacional del partido.
