Han transcurrido dos años sin Semana Santa, dos años en los que los cofrades han tenido que hacer de tripas corazón y aguantar sin ver a sus titulares procesionando por las calles de la ciudad. Dos años en los que tampoco ha habido pregón, pero este domingo hemos visto al pregonero, a César Gómez-Hörh, abrir de par en par esa puerta que estaba cerrada para anunciar la llegada de nuestra Semana de Pasión.
