Una mujer ha tenido hoy que retirar una denuncia que había interpuesto en la Comisaría de la Policía Nacional tras verificar que las joyas le habían sido sustraídas de su casa por su propia hija y que las mismas habían sido fundidas.
Una mujer ha tenido hoy que retirar una denuncia que había interpuesto en la Comisaría de la Policía Nacional tras verificar que las joyas le habían sido sustraídas de su casa por su propia hija y que las mismas habían sido fundidas.
Según ha informado hoy la Jefatura Superior de Policía, los hechos ocurrieron el pasado día 17 de este mes cuando la mujer dio cuenta de la sustracción de diversas joyas que guardaba en uno de los dormitorios de su vivienda.
La denunciante indicó que no había tenido lugar ningún tipo de forzamiento para acceder a la casa en la que convive con cuatro hijos y un nieto de corta edad.
Las joyas sustraídas son varias pulseras, broches, prendedores y collares de oro y plata con piedras incrustadas de las cuales no hace valoración.
Las investigaciones abiertas han permitido determinar que las citadas joyas habían sido entregadas en un establecimiento de compra venta de oro de la ciudad y que el apoderamiento se había llevado a cabo por una de las hijas de la denunciante, motivo por el cual la víctima ha desistido de ejercer acciones contra ella.
Las joyas no han podido ser recuperadas ya que al haber transcurrido los plazos legales han sido fundidas por la empresa compradora.



