La Audiencia Nacional ha condenado a 15 años de cárcel a un joven español de 28 años y natural de Ceuta que apuñaló mortalmente a otro marroquí de 25 en una trifulca que él mismo había provocado durante un viaje a Marruecos en julio de 2011, según ha informado hoy la agencia de noticias EFE.
La Audiencia Nacional ha condenado a 15 años de cárcel a un joven español de 28 años y natural de Ceuta que apuñaló mortalmente a otro marroquí de 25 en una trifulca que él mismo había provocado durante un viaje a Marruecos en julio de 2011, según ha informado hoy la agencia de noticias EFE.
La sentencia se dirige contra Mohamed L.A. y Suhail M.E., pero solo el primero es condenado por estos hechos al existir "testimonios opuestos" acerca de la actuación del segundo en la pelea y al solo haberse podido acreditar que "se limitó a discutir" con la víctima.
El tribunal, presidido por la magistrada Ángela Murillo, considera probado que el 6 de julio de 2011 ambos acusados, de nacionalidad española y residentes en Ceuta, viajaron a la zona costera marroquí de Marina Smir con un menor de edad -que debe ser juzgado por otro tribunal- y allí se encontraron con un amigo marroquí -ya juzgado y absuelto en Marruecos-.
Juntos, prosigue la sentencia, se dirigieron a una zona de moda entre los jóvenes y Mohamed le espetó a un chico que llevaba gafas "¿por qué me miras, ciego de mierda?".
Transcurridos unos minutos, tres de los cuatro se bajaron del coche y comenzaron a discutir y a empujar a la víctima y, aprovechando la confusión, Mohamed "le asestó dos puñaladas con intención de acabar con su vida", una de ellas de 10 centímetros de profundidad y ambas mortales de necesidad, según los jueces.
Esto provocó que "la víctima en la que no se apreciaron lesiones de defensa o lucha, cayera desplomada al suelo".
Después, se metieron en el coche y, una vez en España y al saber que había testigos que les habían visto, "con el fin de dar una versión de los hechos diferente de la ocurrida y aparentar haber sido agredidos, se autolesionaron" y fueron al hospital y a la comisaría para ofrecer "una versión exculpatoria".
Para dictar una sentencia condenatoria hacia Mohamed, ha sido "esencial", según los jueces, el testimonio aportado por varios testigos -entre ellos el acompañante marroquí de los acusados- que contradicen la versión que dieron éstos en el juicio.
Ambos dijeron que habían consumido drogas y tranquilizantes y que, tras una discusión ocasionada por un supuesto golpe en el coche de Mohamed, varios jóvenes, entre ellos la víctima, fueron "en busca de pelea".
Fue entonces, según ambos, cuando el condenado "cogió una navaja del suelo que se le había caído a uno de los contrincantes con la que hizo ademanes para protegerse a él y a su amigo (...) produciéndose en el forcejeo diversas lesiones".
Sin embargo, su acompañante que presenció la pelea desde el coche desmintió estos hechos y dijo que el enfrentamiento se produjo a raíz del insulto de Mohamed al joven y que "le apuñaló sin que la víctima pudiera verlo".
Su versión, junto con la de otros testigos presenciales, "permite concluir, sin género de duda" que la muerte del joven "se debió al ataque rápido e inopinado de Mohamed L. con un arma blanca".
Por ello, además de la pena de cárcel, el tribunal impone la prohibición de ir a Marruecos durante 10 años y el pago de una multa de 300.000 euros a la madre del fallecido.



