Cada tres segundos, una persona desarrolla Alzheimer en el mundo; un trastorno de la memoria asociado a otras pérdidas de las capacidades intelectuales -como desorientación, dificultades para expresarse y comunicarse adecuadamente, para comprender el significado de los objetos o de lo que se ve, entre otros- que perturba el desarrollo de la vida diaria e impide llevar una vida familiar y social normal.
Cada tres segundos, una persona desarrolla Alzheimer en el mundo; un trastorno de la memoria asociado a otras pérdidas de las capacidades intelectuales -como desorientación, dificultades para expresarse y comunicarse adecuadamente, para comprender el significado de los objetos o de lo que se ve, entre otros- que perturba el desarrollo de la vida diaria e impide llevar una vida familiar y social normal.
El próximo viernes, 21 de septiembre, se conmemora el Día Mundial del Alzheimer y, por ello, Cruz Roja Ceuta ha organizado una serie de actividades que tendrán lugar durante la semana y que se han inaugurado en la mañana de este lunes, con un encuentro con los cuidadores de los 17 usuarios del Centro de Día para personas con la enfermedad -inaugurado en el año 2002-, que funciona a través del convenio de colaboración con la Consejería de Sanidad, Servicios Sociales y Menores.
La cafetería El Puente, en el centro de la ciudad, ha sido el lugar de encuentro entre los cuidadores, el personal técnico del centro y los voluntarios; un desayuno en el que han confraternizado, compartido experiencias y, sobre todo, han recibido información sobre la enfermedad y los cuidados que también necesita el cuidador del enfermo.

“Nuestros usuarios están bien cuidados y atendidos por sus cuidadores. Sin embargo, es precisamente el cuidador quien sufre todas las consecuencias de esta enfermedad y si no le damos los cuidados suficientes tendremos dos enfermos en vez de uno”, asegura Hernández. Es ahí donde reside la importancia de la actividad, llevada a cabo esta mañana, para “conseguir llevar la enfermedad de otra manera”.
Desgraciadamente, a día de hoy, el Alzheimer es una enfermedad que no tiene cura pero sí que se puede conseguir estabilizarla y frenar su avance. Para ello, en el centro de Cruz Roja trabajan con la capacidad residual del enfermo, aquellas capacidades que aún mantiene y puede hacer, a través de estimulación cognitiva, terapia ocupacional y rehabilitación fisioterapeuta.
Trabajar para frenar la enfermedad es fundamental, pero casi tanto o más como apoyar a los cuidadores y proporcionarles todo el apoyo psicológico necesario para que el bienestar de ambos sea una realidad, por ello, hoy los cuidadores han sido los protagonistas.


