Antonio José Oliva y Javier González Miaja han dejado de ser los héroes anónimos de la Policía Local que ayudaron a una mujer a traer al mundo a su hija en plena vía pública, en Hadú.“Fuimos y estaba detrás de un carrillo muy nerviosa, nos dijo que estaba de parto (…) la intentamos calmar, la tumbamos, le empezamos a decir que a ver si podía aguantar pero ella decía que no”, han narrado los dos agentes en la mañana de este lunes sobre los minutos previos al alumbramiento.
Antonio José Oliva y Javier González Miaja han dejado de ser los héroes anónimos de la Policía Local que ayudaron a una mujer a traer al mundo a su hija en plena vía pública, en Hadú.“Fuimos y estaba detrás de un carrillo muy nerviosa, nos dijo que estaba de parto (…) la intentamos calmar, la tumbamos, le empezamos a decir que a ver si podía aguantar pero ella decía que no”, han narrado los dos agentes en la mañana de este lunes sobre los minutos previos al alumbramiento.
Aún entre la sorpresa y la satisfacción, Antonio y Javier han explicado como cuando “se bajó los pantalones” se convencieron de que la parturienta no podía esperar. “El compañero vio que tenía la cabeza prácticamente fuera” ha explicado Antonio a lo que Javier ha añadido “nada la cogí la cabecita y fue un momentito y del tirón, salió y se resbalaba”, recuerda el agente sobre la experiencia de sostener entre sus manos esa nueva vida.
La pequeña “estaba muy fría” y los agentes decidieron abrigarla “con un chaleco reflectante” hasta que llegaron los servicios médicos. “La mujer muy agradecida, allí hubo aplausos y fue un poco surrealista todo, una intervención diferente y bonita”, han concluído los agentes.


