El nuevo mecanismo de control del tráfico en la zona fronteriza, que ha provocado el caos durante las horas centrales del día, también ha perjudicado al servicio de autobuses y a sus usuarios, según ha denunciado el gerente de la empresa Hadú Almadraba, Manuel Cuéllar.
El nuevo mecanismo de control del tráfico en la zona fronteriza, que ha provocado el caos durante las horas centrales del día, también ha perjudicado al servicio de autobuses y a sus usuarios, según ha denunciado el gerente de la empresa Hadú Almadraba, Manuel Cuéllar.
Los colapsos han imposibilitado que el transporte público cumpliera con su recorrido y atendiera a Príncipe Alfonso y Príncipe Felipe, así como al Hospital Universitario y las zonas cercanas, desatendiendo a las 10.000 personas residentes en esas barriadas. “Hoy, lejos de dar solución a los problemas se ha empeorado la situación, los usuarios han tenido que realizar el último tramo hasta su destino andando”, ha lamentado Cuéllar, exigiendo que “algún responsable debería de dar la cara porque somos muchos los afectados”.
El gerente ha denunciado que “donde antes había problemas, seguía habiendo problemas hoy y donde nos los había, se ha provocado el triple”, ya que el autobús también ha encontrado más dificultades de las ya habituales para llegar hasta la frontera, debido a que “la cola estaba entre arcos quebrados y la entrada a Marruecos, mientras que los vehículos se quedaban ahí atrapados”.
Cuéllar ha asegurado que “al inventor de esta medida, una medalla no le pongo”, haciendo hincapié en que “la Delegación ha tirado los dados al aire y no le han salido dos seis, si querían hacer un embolsamiento deberían valorar cuántos vehículos caben y no dejar entrar más”.


