El Gobierno de Ceuta continúa a la espera de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez apruebe el real decreto que permitirá transferir 40 millones de euros a la Ciudad Autónoma para afrontar los gastos extraordinarios derivados de la crisis migratoria iniciada el pasado 30 de julio, una financiación cuya tramitación técnica, según el portavoz autonómico, Alejandro Ramírez, lleva varias semanas finalizada.
El Gobierno de Ceuta continúa a la espera de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez apruebe el real decreto que permitirá transferir 40 millones de euros a la Ciudad Autónoma para afrontar los gastos extraordinarios derivados de la crisis migratoria iniciada el pasado 30 de julio, una financiación cuya tramitación técnica, según el portavoz autonómico, Alejandro Ramírez, lleva varias semanas finalizada.
Durante su comparecencia de este jueves, Ramírez ha explicado que la previsión inicial era que el decreto recibiera luz verde en el Consejo de Ministros celebrado hace dos semanas, pero finalmente fue retirado del orden del día por motivos que el Ejecutivo local desconoce.
El portavoz ha señalado que el propio ministro de Hacienda había trasladado durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional que el documento estaba técnicamente terminado, por lo que considera que el retraso podría responder a razones de carácter político. Posteriormente, según ha indicado, también se comunicó que la aprobación tendría lugar en el Consejo de Ministros de este martes, una previsión que tampoco se ha cumplido.
Ramírez ha apuntado como posible explicación que la atención del Gobierno central estuviera concentrada en los decretos relacionados con la vivienda, aunque ha dejado claro que se trata de una interpretación personal y no de una justificación oficial recibida por la Ciudad.
Pese a estos aplazamientos, ha asegurado que desde el Ejecutivo central se sigue transmitiendo que el real decreto está concluido y que Ceuta dispondrá finalmente de los recursos comprometidos.
El portavoz ha querido aclarar, además, el verdadero destino de los 40 millones de euros, al considerar necesario evitar que esta cantidad pueda interpretarse como una financiación extraordinaria para mejorar las cuentas municipales.
Según ha explicado, el dinero está destinado exclusivamente a sufragar los gastos que la Ciudad viene asumiendo desde los primeros días de agosto como consecuencia de la entrada masiva de migrantes y que previsiblemente continuará soportando hasta el próximo 31 de diciembre.
Entre estos desembolsos figuran los refuerzos de limpieza, la recogida de residuos, la contratación de servicios de seguridad, la recuperación de espacios naturales y playas, la instalación de vallados de protección, como los colocados en el entorno de la desaladora, y las actuaciones extraordinarias en educación, alimentación y servicios sociales.
"No significa que nos vaya de alguna manera a ayudar a una estabilidad presupuestaria, sino que va a hacer frente a un gasto extraordinario", ha subrayado Ramírez.
De esta manera, los 40 millones comprometidos por el Gobierno de España no supondrán, según el Ejecutivo autonómico, una mejora de la financiación ordinaria de Ceuta, sino la cobertura de obligaciones económicas generadas por una situación excepcional que la Administración local no tenía prevista en sus presupuestos.
El portavoz ha insistido en que estos recursos resultan necesarios para compensar el esfuerzo económico que está realizando la Ciudad desde el inicio de la crisis, aunque ha reiterado que las autoridades estatales mantienen su compromiso de aprobar la transferencia.
Mientras tanto, Ceuta continúa haciendo frente a unos gastos extraordinarios cuya financiación estatal sigue pendiente de materializarse, más de dos meses después de los acontecimientos que desencadenaron la actual situación migratoria.
El portavoz del Gobierno ceutí, Alejandro Ramírez, ha elevado el tono de sus advertencias sobre las consecuencias económicas de la crisis migratoria, hasta el punto de señalar que la falta de financiación estatal podría colocar a la Administración autonómica en una situación cercana a la quiebra.
Ramírez ha explicado que los 40 millones de euros pendientes de aprobación por parte del Gobierno central no constituyen una aportación destinada a mejorar las cuentas municipales, sino una cantidad imprescindible para hacer frente a los gastos extraordinarios que Ceuta viene soportando desde finales de julio.
"Si no llega este dinero, Ceuta no va a poder atender prácticamente a sus gastos ordinarios", ha advertido el portavoz, quien ha recordado que buena parte de estos desembolsos corresponden a gastos corrientes que se generan diariamente y que no estaban previstos en el presupuesto de la Ciudad.
En este sentido, ha rechazado que la transferencia pueda presentarse como una medida para garantizar la estabilidad presupuestaria. A su juicio, se trata de evitar que las consecuencias económicas de una crisis excepcional terminen comprometiendo el funcionamiento ordinario de la Administración.
"Más que garantizar la estabilidad presupuestaria de la Ciudad, yo creo que es salvar, por así decirse, a que el Ayuntamiento de Ceuta vaya a una quiebra", ha afirmado.
El portavoz ha insistido en que la verdadera solución pasa por recuperar la situación anterior al 30 de julio, cuando la Ciudad no tenía que afrontar los gastos derivados de la atención a miles de personas que permanecen en su territorio.
Según ha señalado, la financiación comprometida permitiría cubrir estas necesidades extraordinarias hasta el próximo 31 de diciembre, aunque ha dejado claro que el objetivo del Ejecutivo autonómico no es depender de nuevas inyecciones económicas, sino poner fin a una situación que continúa generando una importante presión sobre las arcas municipales.



