Este periódico digital nació hace más de cuatro años, muchos pensaban que iba a ser una aparición efímera pero el tiempo y las ganas de informar de las cosas que realmente ocurren en Ceuta ha hecho posible de que, con muy pocos medios de todo tipo, pero fundamentalmente económicos, salga cada día al encuentro con sus lectores.
Este periódico digital nació hace más de cuatro años, muchos pensaban que iba a ser una aparición efímera pero el tiempo y las ganas de informar de las cosas que realmente ocurren en Ceuta ha hecho posible de que, con muy pocos medios de todo tipo, pero fundamentalmente económicos, salga cada día al encuentro con sus lectores.
Aunque no ha estado exento de críticas y zancadillas de otros medios consolidados en nuestra ciudad, que reciben una importante inyección económica por parte de la Ciudad Autónoma para tenerlos callados y no decir las cosas que no gustan en Plaza de África, hacen posible que su aparición sea cada día más conveniente, pues los medios que están totalmente subvencionados dejan de cumplir con la sagrada obligación de informar con objetividad y eso, lamentablemente, viene pasando en Ceuta desde hace muchísimos años.
Algunos políticos han entendido que la prensa debe estar de su lado para no tener sobresaltos y los grandes periódicos de la ciudad cumplen con esa obligación día tras día. Por eso no es extraño que el volumen de ventas haya bajado considerablemente.
Algunos piensan que el dirigir un medio de comunicación a las órdenes de un empresario les hace más grandes y pueden llegar a pensar que si no están ellos no hay prensa. Craso error por parte de estos adalíes de la información que se consideran lo más y no se dan cuenta que son serviles y lacayos de aquellos que les malpagan, porque si todavía cobraran una importante soldada, como pasa a nivel nacional, se podría entender pero por un puñado de higos ser tan sumisos a las órdenes de quien no quiere informar sino cobrar es bastante lamentable.
Por tanto, La Verdad de Ceuta puede entender que se le critique al ser un periódico digital sin ningún tipo de subvención y tiene que hacer el milagro de, cada día, llevar información a su página.
Lo de la subvención es algo con lo que no estoy de acuerdo pero entiendo que, cómo están los tiempos, hay que tragar para poder subsistir. Es una pena que la prensa hace muchos años haya dejado de ser independiente y libre.
Cuando hablamos de democracia y hablamos de los medios de comunicación hay que guardar, como mínimo, un minuto de silencio. El periodista y las empresas se han convertido, en un porcentaje muy alto -no todos-, en auténticos correveidiles de los que mandan y eso no es ni libertad ni es democracia.

