El grupo parlamentario socialista presentaba ante el pleno de la asamblea una propuesta relativa a modificar la reglamentación de la Ciudad en cuanto a las sanciones, con el fin de estudiar y evaluar la posibilidad de sustituir la sanción pecuniaria en determinadas materias y con sus requisitos pertinentes, por una sanción que conlleve trabajos sociales en beneficio de la comunidad. Esta propuesta nace, según el diputado José María Mas, por el elevado índice de pobreza que afecta a la Ciudad.
El grupo parlamentario socialista presentaba ante el pleno de la asamblea una propuesta relativa a modificar la reglamentación de la Ciudad en cuanto a las sanciones, con el fin de estudiar y evaluar la posibilidad de sustituir la sanción pecuniaria en determinadas materias y con sus requisitos pertinentes, por una sanción que conlleve trabajos sociales en beneficio de la comunidad. Esta propuesta nace, según el diputado José María Mas, por el elevado índice de pobreza que afecta a la Ciudad.
Emilio Carreira, portavoz del Gobierno, manifestaba que “este asunto es más complicado de lo que parece, porque en muchos casos para la realización de esos trabajos en beneficios de la comunidad tienen más complicaciones de las que se pueden imaginar, y lo digo desde la experiencia”. “No nos parece bien que a los ricos se les quiera imponer una sanción económica porque tienen dinero, y el pobre que trabaje, tampoco estaría mal ver a un rico haciendo trabajos a favor de la sociedad”.
Desde el PSOE consideran que se deben conjugar las cosas de manera que los técnicos y la legislación en vigor sean capaces de desarrollar un sistema de sanciones posible para llevar a cabo aquellos trabajos en favor de la comunidad.
Finalmente, la propuesta ha sido aceptada, aunque con muchas cautelas, pues el portavoz del Gobierno matizaba, “ya es complicado cobrar sanciones pecuniarias, imagínense, tenerse que poner el mono de trabajo y esperar que se cumplan dichas sanciones”.



