La decisión del Ministerio de Educación de considerar las ayudas de comedor como subvenciones a las familias, abre, según Caballas, la puerta a un nuevo recorte, además de ocasionar un grave problema de organización y funcionamiento.
La decisión del Ministerio de Educación de considerar las ayudas de comedor como subvenciones a las familias, abre, según Caballas, la puerta a un nuevo recorte, además de ocasionar un grave problema de organización y funcionamiento.
El hecho de que el proceso de selección de beneficiarios, que se hará en los servicios centrales, no contemple la capacidad de cada uno de los comedores y la lógica correspondencia de alumnos matriculados en él, puede desbaratar todo el sistema, pudiendo darse el caso de que los alumnos deban trasladarse de su centro a otro para recibir la comida.
Por otro lado, existe el temor, más que fundado, de que la apertura de los comedores se retrase considerablemente, lo que supondría una interrupción del servicio que se está prestando actualmente.
Caballas considera que el avance que ha supuesto la apertura de comedores durante el verano, no se debe perder bajo ningún concepto. "Es conveniente recordar que el Gobierno de la Nación ha transferido 1,3 millones de euros para esta finalidad", afirma la coalición.
Por ello, insta al Gobierno de la Ciudad a convenir con el Ministerio las condiciones para garantizar la continuidad de la prestación del servicio a todos los usuarios que en la actualidad lo vienen disfrutando.



