Los sindicatos con representación en la Junta de Personal de INGESA volvieron a alzar la voz este lunes contra la aplicación de la jornada laboral de 35 horas durante una concentración celebrada ante la Dirección Territorial del organismo, en el edificio Otero. Los representantes de los trabajadores denunciaron la ausencia de negociación y exigieron a la Administración una revisión de las medidas adoptadas.
Los sindicatos con representación en la Junta de Personal de INGESA volvieron a alzar la voz este lunes contra la aplicación de la jornada laboral de 35 horas durante una concentración celebrada ante la Dirección Territorial del organismo, en el edificio Otero. Los representantes de los trabajadores denunciaron la ausencia de negociación y exigieron a la Administración una revisión de las medidas adoptadas.
El presidente de la Junta de Personal, Alejandro Artero, aseguró que existe un creciente malestar entre los profesionales sanitarios por la forma en que se está desarrollando el proceso. Según explicó, los agentes sociales continúan sin encontrar un interlocutor dispuesto a abordar el conflicto mediante el diálogo.
Artero criticó que INGESA mantenga una intensa actividad en redes sociales para defender su postura mientras, a su juicio, evita sentarse con los sindicatos para analizar las reclamaciones planteadas por los trabajadores.
Uno de los principales puntos de discrepancia se centra en el reparto de la reducción horaria. Los representantes sindicales sostienen que la disminución de jornada no afecta por igual a todos los colectivos y denuncian que los profesionales con turnos rotatorios apenas experimentan una reducción de 32 horas anuales frente a las 112 horas que se atribuyen a otros trabajadores.
Los sindicatos también mostraron su preocupación por la situación de los médicos, al considerar que las guardias y horas complementarias siguen generando una importante carga laboral que desvirtúa el objetivo de la reducción de jornada.
Durante la concentración, Artero hizo referencia igualmente a los centros de salud, los servicios de urgencias extrahospitalarias y el 061, afirmando que estos dispositivos continúan soportando buena parte de los ajustes organizativos sin que se haya producido un refuerzo suficiente de personal.
La Junta de Personal cuestionó además las diferencias existentes entre Ceuta y Melilla en la aplicación de algunas medidas derivadas de las 35 horas, una circunstancia que, según los sindicatos, está generando confusión entre los trabajadores.
Respecto a la situación actual en Ceuta, los representantes sindicales señalaron que los centros de salud continuarán prestando servicio los sábados mientras no se comunique oficialmente ninguna modificación por parte de la Gerencia.
Ante la falta de avances, los sindicatos no descartan emprender acciones judiciales y ya han confirmado nuevas movilizaciones. La próxima concentración tendrá lugar el 9 de junio frente al Hospital Universitario de Ceuta, en una convocatoria que se desarrollará de forma coordinada con los trabajadores de Melilla para reforzar la presión sobre la Administración.


