Que la Administración educativa manifieste que apoya a la Dirección y a las familias del CEIP Lope de Vega ante los supuestos abusos sexuales a menores de ese Centro cometidos por un empleado de mantenimiento del Plan de Empleo, es lo que cabía esperar en estos tiempos donde la corrección política es la única forma hipócrita de salvar los muebles respecto a cualquier asunto.
