Nos inunda el asombro y una gran tristeza al comprobar como el día 6 de agosto del 2019 ha convertido este verano en el más virulento de los últimos quince años en desaparición de hectáreas de nuestro escaso patrimonio natural. Las sensaciones son las mismas que si nos hubiera visitado la reina DaenerysTargaryen impartiendo su locura de amor no correspondido en forma de terror y llamas.
