El diputado de Caballas, Mohamed Alí, se pegó las dos campañas electorales hablando de la convivencia, de la necesidad de dejar de mandar mensajes que fomenten el odio o la crispación entre la sociedad ceutí,
El diputado de Caballas, Mohamed Alí, se pegó las dos campañas electorales hablando de la convivencia, de la necesidad de dejar de mandar mensajes que fomenten el odio o la crispación entre la sociedad ceutí,
sin embargo, lejos de predicar con el ejemplo, esta formación tiene todo el santo día en su vocabulario todas esas palabras que fomentan esa fractura social.
El diputado localista se ha desmarcado ahora con unas manifestaciones que son para, cuanto menos, darle una palmadita en la espalda y decirle, "bien picha, bien, dame un abrazo cojones, que te has cubierto de gloria", y es que cuando el diablo está aburrido con el rabo mata moscas.
Que el diputado Ali diga en las redes sociales, más concretamente en su cuenta de twitter, que en la asamblea hay racismo no es más que las declaraciones de un politico frustrado, que no sabe que hacer o ue decir para que se le tenga en cuenta y saca, al igual que todos esos que sacan el racismo a relucir cuando no se les da la razón pese a no tenerla.
Esta forma de actuar corresponde a las personas con sentimiento de inferioridad, peronas sin argumentos que intentan hacerse la víctima con un discurso manido y ya nada creíble, y así sólo se confirma que Caballas sólo va da mal en peor.

