Este martes, agentes de la Guardia Civil llevaban a cabo una batida en la zona portuaria para interceptar menores que permanecen ocultos a la espera de poder abordar ferrys o camiones para cruzar a la península.
Este martes, agentes de la Guardia Civil llevaban a cabo una batida en la zona portuaria para interceptar menores que permanecen ocultos a la espera de poder abordar ferrys o camiones para cruzar a la península.
Esta imagen es cada vez más habitual, del mismo modo que el número de menores congregados en la zona cada vez es mayor. Una problemática difícil de solucionar, si no se imponen las medidas necesarias para que estos menores dejen de acudir y por tanto, crear un efecto llamada, que se nota día tras día. Todos quieren intentarlo, aun jugándose la vida, pese a que la Ciudad los tutela y aloja en centros de menores en los que no les falta prácticamente de nada. Mientras, los turistas que acuden a nuestra ciudad, o el colectivo de transportistas por ejemplo, sufren las consecuencias de esta situación, que proyecta una imagen de Ceuta que no se corresponde con la realidad.

