La ciudadanía debe conocer de qué pasta están hechos nuestros bomberos, esos que a diario ofrecen un servicio esencial para preservar la integridad de los ciudadanos, sin importar que en ello tengan que arriesgar sus vidas, o que algunos incívicos descerebrados reciban a nuestros bomberos a pedradas y con emboscadas.
La ciudadanía debe conocer de qué pasta están hechos nuestros bomberos, esos que a diario ofrecen un servicio esencial para preservar la integridad de los ciudadanos, sin importar que en ello tengan que arriesgar sus vidas, o que algunos incívicos descerebrados reciban a nuestros bomberos a pedradas y con emboscadas.
Pero nuestros bomberos no sólo están para extinguir o sofocar incendios, y prácticamente a diario muestran su capacidad y profesionalidad, ejerciendo una gran labor y convirtiéndose en un servicio esencial para la ciudadanía.
De eso se han dado cuenta en el CEIP Juan Carlos I, cuando un pequeño del citado colegio era socorrido por un bombero que se encuentra haciendo las prácticas de Magisterio en dicho centro al percatarse de que el pequeño estaba convulsionando y con dificultades respiratorias.
Estas son las actuaciones que hay que poner en valor y reconocer, por ello no es nada descabellado que se haya solicitado desde la UGT la colocación en algún lugar de Ceuta de una estatua que reconozca el magnífico servicio que prestan nuestros bomberos y la profesionalidad de los mismos. Un reconocimiento merecido y que la Ciudad no debería tardar en hacer realidad.

