Perplejo ha dejado a más de uno el director provincial de educación cuando ha asegurado que está todo dispuesto para la construcción de colegios y que sólo falta que la Ciudad arregle sus problemas con el PGOU para poder ceder suelo. No sólo ha afeado a la Ciudad sus críticas en relación al Brull, asegurando que lo que tienen que hacer es pedir la recalificación del suelo a Fomento, sino que se ha atrevido a hablar sobre la existencia de niños residentes en Marruecos que están escolarizados en Ceuta porque la Ciudad les ha dado el certificado de empadronamiento.
Perplejo ha dejado a más de uno el director provincial de educación cuando ha asegurado que está todo dispuesto para la construcción de colegios y que sólo falta que la Ciudad arregle sus problemas con el PGOU para poder ceder suelo. No sólo ha afeado a la Ciudad sus críticas en relación al Brull, asegurando que lo que tienen que hacer es pedir la recalificación del suelo a Fomento, sino que se ha atrevido a hablar sobre la existencia de niños residentes en Marruecos que están escolarizados en Ceuta porque la Ciudad les ha dado el certificado de empadronamiento.
La rueda de prensa de Javier Martínez nos hace cuestionarnos la sintonía aparente entre administraciones cuando todo parecía ir como la seda para la gestión de las colas de la frontera entre ambas administraciones.
Lo deseable sería que el roce sirviera de revulsivo a las gestiones desde las plazas de los Reyes y de África sin que los ciudadanos sufrieran las consecuencias de un mal entendimiento entre ambas que llevara a que se atragante algún proyecto.

