La Ciudad está empecinada en seguir encomendando obras a Tragsa pese a que existe una sentencia del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales del pasado mes de febrero del presente año en el que se resalta que la citada empresa no puede ejecutar contratos de obras en zonas o en núcleos urbanos.
La Ciudad está empecinada en seguir encomendando obras a Tragsa pese a que existe una sentencia del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales del pasado mes de febrero del presente año en el que se resalta que la citada empresa no puede ejecutar contratos de obras en zonas o en núcleos urbanos.
Esta situación ya es conocida por la Ciudad, ya que no es la primera vez que la misma sale a la luz, sin embargo sigue encomendando, una tras otra, obras a Tragsa, y mientras tanto esta empresa pública sigue haciendo lo que le viene en gana, incumpliendo los plazos, ejecutando pésimamente las obras, tal y como está ocurriendo en la Gran Vía y en otras muchas zonas de la ciudad donde curiosamente está Tragsa trabajando.
Es imposible comprender qué tiene la Ciudad con Tragsa y en contra de las empresas locales. Viene amparándose en que con ello se agilizan los trámites, pero si miramos una por una las obras que se vienen ejecutando desde Tragsa, ni una sola está cumpliendo con los plazos estipulados, así que eso de agilizar creo que es una milonga de un Gobierno que está empecinado en enriquecer a esta empresa del Estado en detrimento de las empresas locales, a las que poco a poco, sin PGOU a la vista y encima utilizando a Tragsa, la Ciudad las está ahogando.
¿Cuánto tiempo más va a alargar el Gobierno Local esta situación? Debería comenzar a pensar con la cabeza y de forma razonada, con el fin de, primeramente dejar de incumplir la resolución del TACRC y posteriormente apoyar más al sector de la construcción local.

