La Ciudad ha demostrado que no quiere más problemas durante estas fiestas y tras el revuelo generado durante la pasada Nochebuena, finalmente se ha concedido, a los establecimientos que así lo han solicitado, la instalación de barras en la vía pública al igual que un mayor horario de apertura.
La Ciudad ha demostrado que no quiere más problemas durante estas fiestas y tras el revuelo generado durante la pasada Nochebuena, finalmente se ha concedido, a los establecimientos que así lo han solicitado, la instalación de barras en la vía pública al igual que un mayor horario de apertura.
Está claro que estas fiestas, lejos del espíritu religioso de la misma, tienen un marcado carácter consumista y que muchos de los establecimientos hosteleros así como el propio sector del Comercio se podría decir que hacen “su agosto”, por eso, las posibles trabas que pudiera poner el Gobierno al respecto han pesado bastante menos en la balanza en la que también se han tenido en cuenta estos aspectos y el apoyo al sector hostelero de la ciudad. Finalmente, se ha dado el visto bueno a todas las solicitudes presentadas y lo único que queda es disfrutar de la fiesta, hacerlo con diversión, sin altercados ni incidentes y desear que el nuevo año venga cargado de salud y éxitos para todos.

