Juan Carlos Pérez era reelegido esta semana como secretario general de la UGT en Ceuta, avalándose así el trabajo realizado hasta el momento. Tras la reelección, desde esta sección tan sólo podemos trasmitirle nuestra enhorabuena así como también desearle suerte. Pero no todo van a ser buenas palabras ya que Pérez tiene ahora un importante trabajo a la vista.
Juan Carlos Pérez era reelegido esta semana como secretario general de la UGT en Ceuta, avalándose así el trabajo realizado hasta el momento. Tras la reelección, desde esta sección tan sólo podemos trasmitirle nuestra enhorabuena así como también desearle suerte. Pero no todo van a ser buenas palabras ya que Pérez tiene ahora un importante trabajo a la vista.
Pérez tiene por delante ahora unos años para intentar limpiar algunos sectores, a los que de momento parece que evita y prefiere mirar hacia otro lado.
El nuevo secretario general de la UGT debería comenzar a reconocer y a afrontar que toca hacer limpieza, toca comenzar a trabajar para devolverle al sindicato la cara que tenía, y no seguir manteniendo, en según qué sectores a ciertos delegados sindicales que nada hacen y que nada ayudan a los trabajadores, sino que más bien son los grandes culpables de la situación que viven estos trabajadores.
Pérez ya ha demostrado tener capacidad suficiente para afrontar este trabajo, capacidad para sanear al sindicato, su labor en la anterior legislatura así lo avala, pero tiene que empezar a trabajar ya, tiene que dejar de escurrir el bulto, tiene que coger el toro por los cuernos y comenzar a llevar a cabo esta purga, para que la UGT recupere el prestigio de antaño, el cual se ha visto salpicado y dañado por este tipo de cuestiones, por delegados sindicales que defienden sus propios intereses en detrimento del resto de compañeros. Esperemos que Pérez sea consciente de ello y haga lo que tiene que hacer.

