El portavoz de Caballas, Mohamed Ali, solicitaba a "todos los hogares del mundo" a que cuelguen una bandera de Palestina como muestra de solidaridad con el pueblo palestino "ante las atrocidades que está cometiendo el Estado de Israel", manifestaba Ali, quien resaltaba que "no solo tenemos que mostrar nuestro rechazo y condena, sino que tenemos que mostrar nuestra solidaridad con la población civil de Palestina y sus hogares que están siendo bombardeados”.
El portavoz de Caballas, Mohamed Ali, solicitaba a "todos los hogares del mundo" a que cuelguen una bandera de Palestina como muestra de solidaridad con el pueblo palestino "ante las atrocidades que está cometiendo el Estado de Israel", manifestaba Ali, quien resaltaba que "no solo tenemos que mostrar nuestro rechazo y condena, sino que tenemos que mostrar nuestra solidaridad con la población civil de Palestina y sus hogares que están siendo bombardeados”.
Este posicionamiento manifestado por el líder localista ha provocado un sin fin de críticas e insultos hacia el señor Alí, algo que no se llega a entender, ya que no es de recibo que una persona, por manifestar públicamente una idea o mostrar un convencimiento, defendiendo una causa que considera justa, tenga que ser insultado de una manera tan cobarde y brutal. Quien no esté en consonancia con lo expresado por el señor Alí, que lo diga abiertamente y que exponga su posicionamiento razonando el mismo, pero las descalificaciones están totalmente fuera de lugar.
Al señor Alí se le podrá criticar por su gestión, pero nunca insultarle personalmente en las redes sociales, las cuales se han convertido en vertedero donde cualquier individuo puede vomitar lo primero que se le pase por la cabeza. Las autoridades deberían ser más contundentes contra estas acciones, ya que nadie merece ser insultado y vilipendiado con esa ferocidad y menos por defender un convencimiento.
Al igual que consideramos que no hace falta colgar ninguna bandera para solidarizarse con el pueblo palestino, tampoco es de recibo el escarnio público al que está siendo sometido el diputado de Caballas. Quien insulta es porque no tiene argumentos para rebatir lo expuesto por Alí.

