El Grupo Parlamentario Socialista ha salido criticando el gasto que la Ciudad, a través del Área de Fiestas, se va a gastar en caramelos para la Gran Cabalgata de Reyes. Y es que el contrato que inicialmente salía a licitación con un presupuesto de 15.000 euros, al final se ha adjudicado por 9.000 euros, una cantidad nada desdeñable para repartir entre los ceutíes un total de 2.000 kilos de caramelos.
El Grupo Parlamentario Socialista ha salido criticando el gasto que la Ciudad, a través del Área de Fiestas, se va a gastar en caramelos para la Gran Cabalgata de Reyes. Y es que el contrato que inicialmente salía a licitación con un presupuesto de 15.000 euros, al final se ha adjudicado por 9.000 euros, una cantidad nada desdeñable para repartir entre los ceutíes un total de 2.000 kilos de caramelos.
Que esta cantidad se pueda considerar elevada o no por la situación que está atravesando la ciudad podría discutirse, ya que se trata de la adquisición de caramelos que posteriormente se repartirán entre la población ceutí y forma parte de la tradición de la Cabalgata de Reyes. Lo que es realmente bochornoso son las otras cantidades, como lo que invierte la Ciudad en dar alojamiento y comida a Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar y su séquito, algo que puede ser totalmente prescindible, máxime cuando en la elección de los suplantadores de los Reyes Magos no existe criterio alguno, son siempre gente cercana del Gobierno, amigos o los propios integrantes del Gobierno, no en vano hay que recordar que años atrás fueron reyes Susana Román y Mabel Deu.
Este tema podría ser otra cuestión a sentenciar, ya que ¿por qué el área de Fiestas no sienta de una vez unas bases para que cualquier ceutí pueda optar a ser Rey Mago? ¿Por qué no lo hacen por gremios, por entidades? ¿O incluso por sorteo de entre todos los que en un tiempo prudencial se inscriban? Es una vergüenza que los Reyes sean escogidos en un coto cerrado y cercano al Ejecutivo y que encima el Gobierno se gaste un dinero considerable en agasajarlos.

