Desde la entrada de miles de inmigrantes de manera ilegal entre los días 17 y 18 de mayo, el Ingesa ha contabilizado más de 5.000 asistencias sanitarias a inmigrantes, lo que supone una media de 1.000 inmigrantes al mes o lo que es lo mismo más de 30 asistencias al día entre la población inmigrante.
Desde la entrada de miles de inmigrantes de manera ilegal entre los días 17 y 18 de mayo, el Ingesa ha contabilizado más de 5.000 asistencias sanitarias a inmigrantes, lo que supone una media de 1.000 inmigrantes al mes o lo que es lo mismo más de 30 asistencias al día entre la población inmigrante.
Esto supone un gasto y una carga al sistema sanitario de Ceuta que no se puede consentir y que el Gobierno de la Nación también debería tener en cuenta. A diario, desde el Gabinete de Prensa del Ingesa, se dan a conocer las asistencias sanitarias que se efectúa a los inmigrantes, cuenta que comenzó desde aquella invasión perpetrada por Marruecos, y día a día se puede observar el elevado número de asistencias. Esto para una ciudad como Ceuta, donde los recursos sanitarios son escasos, donde las consultas presenciales no se han recuperado al cien por cien, y en la que existen numerosas quejas de usuarios, clama al cielo que nuestro sistema sanitario se tenga que ver tensionado más si cabe como consecuencia de dicha invasión.
Todo el gasto sanitario que suponga esto a las arcas del Estado debería ser reclamado a Marruecos, y dejarnos de mandarles continuamente suculentas subvenciones para mantener al tirano de Mohamed VI contento. Ya está bien de hacer el payaso y empezar a poner claras las cosas.

