La empresa de autobuses Hadú-Almadraba reclamará a la Ciudad 600.000 euros a modo de compensación por las pérdidas sufridas a lo largo del año pasado. Con la crisis sanitaria de la COVID-19 y el cierre de la frontera del Tarajal la empresa se ha visto afectada de forma severa.
La empresa de autobuses Hadú-Almadraba reclamará a la Ciudad 600.000 euros a modo de compensación por las pérdidas sufridas a lo largo del año pasado. Con la crisis sanitaria de la COVID-19 y el cierre de la frontera del Tarajal la empresa se ha visto afectada de forma severa.
Que la empresa de autobuses haya tenido que llegar a este punto sólo viene a evidenciar la falta de respuesta de un Gobierno que tiene totalmente abandonada a su suerte a esta empresa.
No es comprensible que este asunto siga coleando y que el Gobierno de la Ciudad no se haya mostrado capaz de solucionar el problema y abonar todo lo que ha dejado de pagar a la empresa de autobuses.
Es incomprensible la actitud del Gobierno de la Ciudad para con esta empresa, una empresa la de Hadú-Almadraba que ha venido prestando el mejor servicio posible a los ciudadanos y que nunca ha dado un problema, y que esté siendo tratada de esta manera tan despreciable por el Ejecutivo de Vivas.
Esta forma de actuar de la Ciudad sólo hace pensar que pueda haber algún interés oculto por el Gobierno y esté intentando ahogar, al igual que hace Marruecos con Ceuta, para acabar con ella con algún que otro fin.
La empresa y sus trabajadores han dado muestras de paciencia y talante dialogador, accediendo a cada petición de paciencia de la Ciudad, y lo único que ha recibido esta empresa y sus trabajadores han sido continuas bofetadas. Una tomadura de pelo que ha terminado por sacar de quicio a la empresa que acudirá a los juzgados para reclamar lo que le pertenece, algo que, visto lo visto, tendría que haber hecho mucho antes.

