Está claro que las cosas de usarse se estropean, y eso es lo que parece que le está ocurriendo al ascensor de acceso a la Ribera.
Está claro que las cosas de usarse se estropean, y eso es lo que parece que le está ocurriendo al ascensor de acceso a la Ribera.
Lo que no es normal es que en apenas un par de semanas, este ascensor se haya averiado dos veces, ya que eso deja en evidencia el servicio de mantenimiento de este ascensor, que durante todo el año prácticamente no es utilizado, y cuando tiene que ofrecer el mejor servicio, que es durante la época estival, este se avería. No es normal esta situación, y eso viene a demostrar lo que puso en evidencia el pasado lunes el PSOE, y es que existe un abandono total, un abandono importante en todo aquello que compete a la ciudad, especialmente en lo que se llama mantenimiento. Algo que también ha puesto en evidencia Caballas, que también ha denunciado que los propios vecinos son los que tienen que gastarse el dinero y poner las bombillas fundidas y que el Ayuntamiento es incapaz de restaurar en un tiempo prudencial.
¿A qué se debe todo este descontrol? ¿Por qué esa dejadez?

