El cuento chino, una mentira disfrazada con ingenio que en el caso que nos ocupa cruza la frontera a diario en forma de bulto. Las autoridades se ven sobrepasadas por esta actividad internacional delictiva que tiene a Ceuta como uno de sus escenarios y a los porteadores como a sus principales actores.
El cuento chino, una mentira disfrazada con ingenio que en el caso que nos ocupa cruza la frontera a diario en forma de bulto. Las autoridades se ven sobrepasadas por esta actividad internacional delictiva que tiene a Ceuta como uno de sus escenarios y a los porteadores como a sus principales actores.
Se trata de un blanqueo de capitales bien elaborado y estructurado que encuentra en Marruecos el último eslabón en forma de dinero en metálico, de curso legal, que se obtiene de la venta de textiles procedentes de China. El empresario marroquí que recibe el dinero de estos bultos paga por ellos a los porteadores cantidades desorbitadas. Ese dinero puede llegar a triplicar el valor real que la ropa va a alcanzar en cualquier zoco de Marruecos. ¿Por qué? El blanqueo de capitales con origen en actividades ilícitas lleva escribiéndose como respuesta a esta pregunta desde hace años, tanto en las páginas de los diarios locales como incluso en alguna sesión plenaria.
Hubo un tiempo en el que la Ciudad aseguró que se había empleado a fondo en cerrar las naves consigna de las que salía el bulto chino y que sólo estaban alquiladas como almacén. El tiempo pasa y los bultos chinos siguen dando titulares.
Los empresarios de la Fase II del Polígono del Tarajal han alzado la voz para pedir a Servicios Tributarios más inspecciones en el Puerto, ya que, para que el cuento chino salga rentable, la mercancía está declarada con un valor muy inferior al real.
Ceuta, la frontera terrestre de Europa por la que no sólo pasan inmigrantes sino también inyecciones de capitales para Marruecos, aunque estos son bien distintos de los que llegan de Europa para la lucha contra las migraciones. De nuevo, un problema de Europa y de su socio privilegiado que a los Servicios Tributarios de Ceuta le viene muy grande.

